Teshuvá es una palabra hebrea que se refiere al concepto de "arrepentimiento" o "retorno" en el judaísmo. Es un proceso espiritual y religioso que implica reconocer y admitir los errores cometidos, lamentarlos sinceramente, abandonar los malos comportamientos y buscar una transformación personal y un retorno a Dios y a los caminos de la justicia y la rectitud.

La teshuvá es un principio fundamental en la ética y la teología judía, y se considera un requisito para obtener el perdón divino y la reconciliación con Dios y con aquellos a quienes se haya perjudicado. Según la enseñanza judía, Dios siempre está dispuesto a perdonar y aceptar el arrepentimiento genuino de una persona que se arrepiente sinceramente de sus errores y se compromete a cambiar su comportamiento.

La teshuvá implica una serie de pasos y condiciones, que incluyen:

  1. Reconocimiento del pecado: La persona debe reconocer y admitir sinceramente los errores cometidos y las transgresiones cometidas, asumiendo la responsabilidad de sus acciones.

  2. Remordimiento sincero: La persona debe sentir un profundo remordimiento y arrepentimiento por sus acciones, lamentándose sinceramente por el daño causado a sí mismo, a otros y a Dios.

  3. Abandono del pecado: La persona debe dejar de cometer los malos comportamientos y comprometerse a cambiar su forma de actuar, evitando volver a caer en los mismos errores.

  4. Restitución: Si es posible, la persona debe hacer todo lo posible por reparar los daños causados a otros y compensarlos de alguna manera por el perjuicio causado.

  5. Súplica a Dios: La persona debe dirigirse a Dios en oración, pidiendo perdón y buscando la reconciliación con Él.

La teshuvá es considerada un proceso continuo y una práctica constante en la vida judía, ya que se reconoce que todos los seres humanos son propensos a cometer errores y que el arrepentimiento es un componente esencial del crecimiento espiritual y la mejora personal. La teshuvá es especialmente enfatizada durante la temporada de Yamim Nora'im (los Días de Temor), que incluye Rosh Hashaná (Año Nuevo Judío) y Iom Kipur (Día del Perdón), momento en el que se busca hacer un examen de conciencia y realizar un arrepentimiento sincero en preparación para el nuevo año.